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Anatomía

La fotógrafa, en la sala de máquinas, observa una sección del mapa de la circulación, que es también un mapa vascular, una red de tuberías como arterias, sujetas a medidores de la presión, arterial, y a nudos y flexuras que conducen a otras ramificaciones, de recorrido laberíntico. La fotografía recoge el corazón del sistema: la llave que vemos prácticamente en el centro. Puedes abrirla o cerrarla con la mirada. Es también la llave de la propia fotografía. Está claro que la totalidad del organismo, que tiene algo de canalización submarina, queda fuera de ella, que es mucho más grande y más articulada y que crece hasta irrigar el resto del periódico. Una luz abisal aparece como trama de fondo y hace destacar las texturas del hierro.

Fotografía: Teresa Rodríguez

Texto: Bernardo Sánchez

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